lunes, 8 de marzo de 2010
jueves, 4 de marzo de 2010
ANTONIO MACHADO". "¡¡OH GUADALQUIVIR!! TE VI EN CAZORLA NACER; HOY,EN SAN LÚCAR MORIR. UN BORBOLLÓN DE AGUA CLARA, DEBAJO DE UN PINO VERDE, ERAS TÚ ¡QUE BIEN SONABAS! COMO YO,CERCA DEL MAR, RIO DE BARRO SALOBRE ¿SUEÑAS CON TU MANANTIAL
Antonio Machado nació el 26 de julio de 1875 en Sevilla. En 1889 empieza sus estudios de bachillerato, primero en el instituto San Isidro y después en Cardenal Cisneros. Es en esa época cuando se aficiona al teatro junto a su hermano, y comienza a asistir a tertulias. Machado interrumpe varias veces sus estudios, afectado por los problemas económicos de su familia tras la muerte de su padre por tuberculosis en 1893 y su abuelo, tres años más tarde. El influjo familiar y su centro de estudios marcaron su camino intelectual. Por aquella época, conoce a Valle-Inclán en una tertulia. Trabaja en la parte de los verbos, en el Diccionario de ideas afines.
En 1912 publica Campos de Castilla, obra en la que el autor se separa de los rasgos modernistas que presentaba su obra Soledades y del intimisimo hacia el que había evolucionado en Soledades, galerías y otros poemas, acercándose a las inquietudes patrióticas de los autores de la Generación del 98; en efecto, ha mantenido una amplia correspondencia epistolar con Miguel de Unamuno y algunas de sus ideas se reflejan en este libro. En Baeza, en 1917, conoce a Federico García Lorca, con el que entabló gran amistad.
Casa de Antonio Machado en Baeza.
Su obra poética se inicia con Soledades (1903), que fue escrita entre 1899 y 1902. En el breve volumen notamos ya muchos rasgos personales que caracterizarán su lírica posterior.
En Soledades, Galerías y otros poemas (octubre de 1907) la voz del poeta se alza con personalidad propia. En este mismo año, se instala en la ciudad de Soria para enseñar francés. En esta ciudad conocerá a la que será su esposa Leonor. Quizá lo más típico de esa personalidad sea el «tono» nostálgico, suavemente melancólico, aun cuando hable de cosas muy reales o de temas muy de la época: jardines abandonados, parques viejos, fuentes, etc. Espacios a los cuales va aproximándose a través del recuerdo, del sueño o de las ensoñaciones.
En lo fundamental este intimismo nunca desaparece, aunque en la entrega siguiente, Campos de Castilla (1912), Antonio Machado explore nuevos caminos (no en vano, es su libro noventayochista). En la colección de 1912 el poeta mira, sobre todo, al espacio geográfico que le rodea —las tierras castellanas— y a los hombres que lo habitan. A la sección Campos de Castilla que figura en la edición de Poesías completas (1917) se añadirán nuevos textos que no figuran en la de 1912:a) un grupo de poemas escritos en Baeza tras la muerte de su mujer Leonor en los que la memoria tiene un papel fundamental,b) una serie de poemas breves, de carácter reflexivo, sentencioso, que el poeta llamará «Proverbios y cantares» yc) unos cuantos textos muy críticos: crítica social y crítica a la España de aquel momento.
El libro Nuevas canciones (1924), escrito parcialmente en Baeza, recuerda en alguna de sus partes el tono nostálgico del primer Machado. Hay una presencia de las tierras sorianas, evocadas desde lejos; la hay, también, de la Alta Andalucía, espacio geográfico real y mítico a la vez; continúa, además, en el nuevo libro, la línea sentenciosa (proverbios y cantares) que ya iniciara en Campos de Castilla.
En 1912 publica Campos de Castilla, obra en la que el autor se separa de los rasgos modernistas que presentaba su obra Soledades y del intimisimo hacia el que había evolucionado en Soledades, galerías y otros poemas, acercándose a las inquietudes patrióticas de los autores de la Generación del 98; en efecto, ha mantenido una amplia correspondencia epistolar con Miguel de Unamuno y algunas de sus ideas se reflejan en este libro. En Baeza, en 1917, conoce a Federico García Lorca, con el que entabló gran amistad.
Casa de Antonio Machado en Baeza.
Su obra poética se inicia con Soledades (1903), que fue escrita entre 1899 y 1902. En el breve volumen notamos ya muchos rasgos personales que caracterizarán su lírica posterior.
En Soledades, Galerías y otros poemas (octubre de 1907) la voz del poeta se alza con personalidad propia. En este mismo año, se instala en la ciudad de Soria para enseñar francés. En esta ciudad conocerá a la que será su esposa Leonor. Quizá lo más típico de esa personalidad sea el «tono» nostálgico, suavemente melancólico, aun cuando hable de cosas muy reales o de temas muy de la época: jardines abandonados, parques viejos, fuentes, etc. Espacios a los cuales va aproximándose a través del recuerdo, del sueño o de las ensoñaciones.
En lo fundamental este intimismo nunca desaparece, aunque en la entrega siguiente, Campos de Castilla (1912), Antonio Machado explore nuevos caminos (no en vano, es su libro noventayochista). En la colección de 1912 el poeta mira, sobre todo, al espacio geográfico que le rodea —las tierras castellanas— y a los hombres que lo habitan. A la sección Campos de Castilla que figura en la edición de Poesías completas (1917) se añadirán nuevos textos que no figuran en la de 1912:a) un grupo de poemas escritos en Baeza tras la muerte de su mujer Leonor en los que la memoria tiene un papel fundamental,b) una serie de poemas breves, de carácter reflexivo, sentencioso, que el poeta llamará «Proverbios y cantares» yc) unos cuantos textos muy críticos: crítica social y crítica a la España de aquel momento.
El libro Nuevas canciones (1924), escrito parcialmente en Baeza, recuerda en alguna de sus partes el tono nostálgico del primer Machado. Hay una presencia de las tierras sorianas, evocadas desde lejos; la hay, también, de la Alta Andalucía, espacio geográfico real y mítico a la vez; continúa, además, en el nuevo libro, la línea sentenciosa (proverbios y cantares) que ya iniciara en Campos de Castilla.

Rodrigo Jiménez de Rada
Arzobispo de Toledo y Primado de España, destacó en el cultivo de las letras como cronista. Su obra más célebre es De rebus Hispaniae, también conocida como Historia gótica o Crónica del toledano, en la que se describe la historia de la Península Ibérica desde sus orígenes hasta 1243. Esta obra historiográfica escrita en latín es una de las fuentes que Alfonso X el Sabio manejó prioritariamente para componer su Estoria de España.
Toledo influyó notablemente tanto sobre Alfonso VIII como sobre Fernando III. Tomó parte en la preparación diplomática de la batalla de Las Navas de Tolosa (1212) contra los almohades, en la que participó personalmente y de la que fue cronista.
En 1231, siendo vasallo de Fernando III de Castilla, conquistó con sus huestes Quesada y Cazorla (en la actual Jaén). Tras la conquista de Valencia por Jaime I de Aragón (1238), reclamó la jurisdicción de Toledo sobre esta ciudad.
Falleció en Lyon, de regreso de un viaje que había hecho para visitar al papa Inocencio IV.
Obra historiográfica [editar]
Arzobispo de Toledo y Primado de España, destacó en el cultivo de las letras como cronista. Su obra más célebre es De rebus Hispaniae, también conocida como Historia gótica o Crónica del toledano, en la que se describe la historia de la Península Ibérica desde sus orígenes hasta 1243. Esta obra historiográfica escrita en latín es una de las fuentes que Alfonso X el Sabio manejó prioritariamente para componer su Estoria de España.
Toledo influyó notablemente tanto sobre Alfonso VIII como sobre Fernando III. Tomó parte en la preparación diplomática de la batalla de Las Navas de Tolosa (1212) contra los almohades, en la que participó personalmente y de la que fue cronista.
En 1231, siendo vasallo de Fernando III de Castilla, conquistó con sus huestes Quesada y Cazorla (en la actual Jaén). Tras la conquista de Valencia por Jaime I de Aragón (1238), reclamó la jurisdicción de Toledo sobre esta ciudad.
Falleció en Lyon, de regreso de un viaje que había hecho para visitar al papa Inocencio IV.
Obra historiográfica [editar]
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